Maldiciones generacionales. Concepto, síntomas, ejemplos. (Parte 2)

Concepto:

La enseñanza de las maldiciones generacionales, muy difundida en el Paraguay , forma parte del “paquete” de teología contemporánea, que incluye temas como: “posesión satánica en creyentes, la confesión positiva, la restauración de los ministerios apostólicos y proféticos, la unción fresca, la palabra Rhema ”, el atar y desatar en la guerra espiritual, los espíritus territoriales entre otros .

Según ésta enseñanza, además de nuestra naturaleza pecaminosa, heredamos los pecados de nuestros ancestros, los cuales van aumentado y genera consecuencias más perversas de una generación a otra. Lo que se demuestra en Éxodo 20:4-6; 34:6-7.

Expresan que tales maldiciones son fuerzas espirituales, guiadas hacia las personas con causas concretas y justas. Las casualidades no existen y así como el gorrión y la golondrina regresan exactamente al lugar donde nacieron, de igual modo, las maldiciones generacionales, siempre vienen a donde se originaron, (Prov.26.2) .

Esta enseñanza, basa su precepto en una serie de versículos más, como “Números 14:18; Deuteronomio 5:9,10” y otros. En cada uno de ellos se encuentran las palabras: “visitar la maldad de los padres sobre los hijos… hasta la tercera y cuarta generación ”.

a. Pecado e iniquidad:
Para los promotores de ésta enseñanza, existe diferencia entre pecado e iniquidad. Cindy Jacobs, expresa que “el pecado es la causa y la iniquidad es el efecto ”. Si uno comete adulterio, esa tendencia se transmitirá a las generaciones siguientes, siempre que no se corten con las maldiciones de ese pecado.

Al parecer, no existe concordancia entre los diversos exponentes de ésta doctrina, en cuanto a lo que es pecado y lo que implica la iniquidad, pues según Ana Méndez (ex sacerdotisa vudú ), en su Libro “La iniquidad”, expone lo contrario que Jacobs, pues enseña, que el pecado es el resultado de la iniquidad. “El pecado es tan solo el fruto de la iniquidad, es la parte superficial y visible de algo que está profundamente arraigado en el ser humano…la iniquidad es la verdadera raíz de donde surge todo el mal” .

Para Ana Méndez las maldiciones generacionales, son causadas por la iniquidad. Esta, “es el cuerpo de pecado”, que se va formando dentro del “cuerpo espiritual” del hombre hasta “afectar su comportamiento, la estructura de sus pensamientos”, incluso el estado de salud de la persona. Así como el cordón llamado ADN, en donde los genes hacen que una descendencia tenga determinados rasgos, existe también, el “ADN espiritual”, que permite que la iniquidad sea transferida de una generación a otra .

Otros, determinan que la iniquidad son los pecados y consecuencias heredadas: …son pecados y sus consecuencias que “nos fueron transmitidos por medio de la concepción y heredamos una fuerza espiritual maligna dentro de nosotros llamado iniquidad” (sic), que hizo que nos inclináramos ante su naturaleza destructora. Esta iniquidad es pasada de padres y madres; y a los hijos de los hijos, Ex.34.7.

Las iniquidades son catalogadas como ataduras heredadas de los antepasados, “es un derecho legal, otorgado a Satanás y sus demonios, por nuestros ancestros muertos, para que ejecuten la maldición”

La persona que llega a Cristo, recibe la salvación, pero no queda libre, ya que esa libertad es un proceso que se lleva a cabo con ayuno y oración, confesión de pecados de sus ancestros, tal como lo hicieran Daniel (9:4–9) y Nehemías (1:4-11). Por esa razón es importante indagar en la familia, la vida que llevó cada uno de sus antepasados hasta la cuarta generación.

La sangre de Cristo fue derramada por los pecados de aquél que acepta a Jesucristo como Señor y Salvador. Pero además, se debe dar un paso adicional para ser desenlazado de la transgresión que haya podido heredar de sus antepasados.
Esa premisa, según dicen, se halla basada en Jn. 11.38-44, cuando Jesús resucitó a Lázaro. El Señor ordenó que éste volviera a la vida, pero no lo desató. Mandó a sus seguidores que lo hicieran; por lo tanto, toda persona que recibe a Jesucristo como Señor y Salvador, precisa ser ayudado por otros cristianos, quienes deben desatarlo de las maldiciones familiares que trae consigo.

b. Síntomas:
Señales evidentes que una persona está bajo maldición generacional podrían ser: pobreza, falta de trabajo, fracaso,

estetoscopioviolencia, impotencia sexual, esterilidad, abortos, complicaciones en el área de reproducción, enfermedades sobre todo las que son crónicas o heredadas, aflicción, muertes trágicas, dificultades para oír la voz de Dios, entre otras.

Esto explica, según ellos, por qué vemos a muchos creyentes en las iglesias, que están hace años absorbiendo la Palabra, pero que nunca pueden realmente levantarse y despegar a una nueva vida. Se debe pues, a las ataduras malditas por los pecados de sus ancestros.

El problema del pecado se ha resuelto, nos sentimos perdonados y gozamos de una buena comunión con Dios. Pero ¿Cómo liberarnos de las consecuencias del pecado? ¿Cómo cumplir la gran comisión? ¿Cómo podemos ser agentes de cambio y llevar salvación al mundo perdido? Los miembros y fieles en nuestras iglesias necesitan ser libres de ataduras malditas, para cumplir con el mandato de predicar el evangelio a toda criatura.

 c. Ejemplos: 

Se cita la muerte trágica de algunos integrantes de la familia de los Kennedy; sin que fueran malas personas, la maldición cayó sobre ellos .

Como ejemplos Bíblicos de maldiciones familiares, citan a Abraham; éste mintió con respecto a que Sara fuera su esposa (Gn 20:1-2), lo mismo hizo Isaac (Gn 26:7) y Jacob (Gn 31:20). Como consecuencia, éste último tuvo una esposa estéril, y además sus hijos lo engañaron.

Continúa…

Maldiciones generacionales. Origenes y exponenetes, Como conseguir libertad. (Parte 3)

Orígenes y exponentes:

a. Inicios de esta enseñanza:
Algunos estudiosos, expresan que ésta se originó “en el Movimiento de la Tercera Ola y el neocarismatismo” , hacia “mediados de la década de 1980” , y se identifica como un resurgimiento de la plantación de iglesias y un nuevo compromiso con signos y maravillas en la evangelización, aunque otros lo identifican también con la Nueva Era.

En contraposición, otros investigadores argumentan que esta tendencia no es moderna, ya que habría sido San Agustín de Hipona quien la defendió . Sin embargo, en la investigación presente, no se ha podido corroborar tal aseveración.

En la actualidad, el movimiento de los G12 de Cesar Castellanos, es uno de los que difunde ampliamente ésta doctrina en los denominados Encuentros.  Lo cierto y concreto, es que tanto pentecostales o no, tienden a atribuir el surgimiento de ésta doctrina, dentro del pentecostalismo.

Sin embargo, remontándonos mucho más atrás en la historia y mirando las Escrituras, pareciera ser que Ezequiel 18, nos dice que los judíos de esa época ya repetían un refrán que nos hace pensar que creían en las maldiciones generacionales (18:2), “….Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes…”.


El comentario de e-Sword, de la Biblia versión Reina Valera 1995, expresa que hacia el año 597 a.C. tras la caída de Jerusalén, por Babilonia, “los deportados empezaron a repetir éste refrán que también estaba en los labios de los judíos de Palestina (Jer.31:29-30)”


Es evidente que en la época de Jesús, también creían lo mismo, en el Evangelio de Juan 9:1-3, vemos el incidente con el ciego de nacimiento. Los discípulos del Señor, preguntaron, ¿quién pecó, él o sus padres?. Esta pregunta induce a pensar que continuaban creyendo en el refrán que menciona Ezequiel 18 y Jeremías 31, de las maldiciones generacionales.

b. Promotores de la doctrina de las MG


Según algunos investigadores, los más destacados de ésta enseñanza son:
Neil Anderson, Cindy Jacobs, Rebeca Brown, Derek Prince, Teresa Castleman, Ana Méndez, Cesar Castellanos, C. Peter Wagner, Frank Peretti, Marilyn Hickey, Héctor Torres, Larry Lea, Edgardo Silvoso, Omar Cabrera, Paul Yonggi Cho, Carlos Annacondia, Olivia Vega del Centro Cristiano Calacoaya , y decenas más de norteamericanos como latinoamericanos .

Como conseguir libertad:


El proceso para que una persona quede libre de toda maldición generacional varía y a veces es contradictoria entre los diversos exponentes, pero por lo general la técnica es:
a. Confesar, pidiendo perdón a Dios por el pecado de los ancestros.
b. Renunciar en voz alta los pecados identificados.
c. Cortar o romper con la maldición generacional ocasionada por los pecados confesados.
d. Reprender todo espíritu maligno referente a los pecados confesados, por ejemplo, espíritu de adulterio, espíritu de divorcio, etc. “A continuación cristianos maduros, ministran a la persona o al grupo, quebrando la maldición en el nombre de Jesús”.

continúa…

Acerca de nosotros y éste Blog

Este blog, ha surgido ante la necesidad de exponer algunos análisis sobre ciertas enseñanzas que circulan en la iglesia de Cristo, las que con frecuencia  no se ajustan a las Escrituras.

Otro propósito es el de difundir la Palabra de Dios, hacer conocer a nuestro Salvador y Dios Jesucristo. Él siendo Dios, no se aferró a esa condición y se humilló al hacerse hombre, encarnándose  en el vientre de la virgen María. Y se humilló aún más en obediencia al Padre para morir en la cruz. Por eso Dios, lo exaltó a lo sumo, siendo Jesucristo, nombre sobre todo nombre que pueda nombrarse, y ante quien toda rodilla se doblará y toda lengua o tribu confesará que Jesucristo es el Señor. (Parafraseo de Fil 2.5-11).

Los análisis exegéticos, investigaciones o cualquier otro material compartido en este espacio, no pretenden menoscabar ni criticar a los que enseñan o son seguidores de las doctrinas  analizadas, sino más bien, exponerlas a luz de la Palabra de Dios y como ella misma exhorta, volvernos todos a las “sendas antiguas”.

Los escritores principales, son Licenciados en Teología, graduados de ISUM de las Asambleas de Dios:

Luz Maria Riveros de López, también es de profesión Abogada, graduada además, en Escribanía y actualmente está realizando el Doctorado en Ciencias Jurídicas en Asunción, Paraguay.

Enrique Javier López Garcete es de profesión Ingeniero Electrónico.

Ambos son cónyuges, padres de dos hijos jóvenes,  maestros del Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios en Paraguay, pastores de la Iglesia Comunidad Piedras vivas del Concilio de las Asambleas  de Dios de Paraguay.

En este espacio también, encontrarán links y materiales de otros autores, de reconocida trayectoria en la enseñanza de la Palabra de Dios en Latinoamérica.