Lo que dices o declaras, realmente recibes?.

confesion positiva 3

 

METAFÍSICA EN LA IGLESIA?

                             Por el Ing. Enrique López
Licenciado en Teologia.
Pastor A/D Paraguay-
(Monografia  Licenciatura en Teología.   ISUM III. Chile, 2012).

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Introducción.
En las últimas décadas ha venido avanzando con influencias cada vez mayores una corriente que hace énfasis en el poder del creyente para tener todo cuanto quisiera. Podemos ver esta tendencia en varios de los predicadores que tienen espacios por la televisión y sobre todo, por medio de material audio visual que son accesibles por la Internet. Y aun más, el autor de este trabajo ha tenido la oportunidad de participar en cultos, seminarios y conversaciones con pastores y lideres de congregaciones pentecostales y no pentecostales en Paraguay, pudiendo constatar que la tendencia conocida como “confesión positiva” ya los ha impregnado.

Las preguntas que surgen entonces serian: las enseñanzas y énfasis que se promulga con la “confesión positiva” están apoyadas suficientemente en la sana doctrina de la Palabra de Dios? Hay semejanza entre los postulados de la Metafísica de la Nueva Era con lo que propugna la corriente de la FE?

Ante la gran influencia en el ámbito cristiano evangélico que ejerce esta corriente doctrinal es vital que recordemos que la Biblia constituye nuestra base y fuente para todo lo que se refiera a la fe, doctrina y moral. Por lo tanto, así como nos ejemplifica Hch 17, los de Berea escucharon atentamente al apóstol Pablo mientras les compartían el evangelio, y luego se dedicaron a corroborar con las Escrituras la valides de sus enseñanzas, este trabajo se propone, desde una perspectiva Bíblica, investigar sobre los postulados de la “confesión positiva”. Además, se analizaran algunos principios metafísicos propalados por la Nueva Era que guardan llamativa semejanza con las enseñanzas del “Movimiento de la Fe”.

La hipótesis de partida es que la corriente doctrinal que promulga la “confesión positiva” está basada en fundamentos sólidos de la sana doctrina de la Palabra de Dios y que no tiene nada de parecido a preceptos sostenidos por la metafísica de la Nueva Era y si lo hubiera sería nada más que coincidencia fortuita.

Se propone una investigación que recopile los aspectos fundamentales sobre: el origen, las enseñanzas, principales propulsores, basamentos de la Confesión positiva, de modo a conocerlas y posteriormente analizarlas a la luz de la Escrituras. Además, se buscara extractar algunas enseñanzas de la Metafísica que pudieran tener relación o parecido a lo que sostiene la corriente de la confesión positiva.

La metodología de trabajo propuesta será en base a material bibliográfico de obras de exponentes de la Confesión positiva y de la Metafísica, recurriendo también a la consulta a sitios de la Internet que abarquen nuestro tema de interés. La fuente primaria en cuanto a lo que enseña la Confesión positiva se basará en textos de autores reconocidos de libros de esta corriente, además de libros sobre Metafísica conseguidos vía Internet. Como fuente secundaria se consideraran materiales de análisis de la confesión positiva a través de libros, revistas, y páginas de la web de Institutos de investigación teológica y otros. Se recurrirá a material que analiza la validez Bíblica de los fundamentos de la Confesión positiva.

Se busca que la ordenación lógica de los tópicos investigados, permita obtener las respuestas a las interrogantes que motivan el presente trabajo.

I- La Confesión positiva.

En las últimas décadas la iglesia evangélica ha venido experimentando la incursión que va en aumento acerca de la influencia de enseñanzas sobre el poder que radica en el creyente. Ya sea a través de la web, radio, TV, por medio de seminarios y conferencias, la doctrina del Movimiento de la FE o confesión Positiva, va ganando cada vez más adeptos en la cristiandad alrededor del mundo. Nuestra América Latina no está exenta a esta influencia. Revisaremos a continuación los aspectos más resaltantes de esta corriente doctrinal.

a. Nociones generales.

La Confesión Positiva, no representa una denominación, sino más bien una insistencia y practica en varias iglesias evangélicas. Enfatiza la idea de que el creyente tiene poder para tener todo lo que desea, y la manera de obtenerlo es por medio de confesar la palabra de fe, es decir, la persona tiene que hablarlo de la manera correcta. Algunos también lo conocen como el Movimiento de la Fe, o Evangelio de la Prosperidad y a sus líderes como “Maestros de la Fe”.[1]

Sus fuentes de autoridad son: la Biblia, las revelaciones y la palabra de fe. Luisa Jeter, autora del conocido libro ¿Cual Camino?, considera que, por lo general, la teología de este movimiento doctrinal es ortodoxa, pero que entre ellos algunos creen que al nacer de nuevo el creyente se deidifica convirtiéndose en humano-divino.[2]

Sin embargo otro autor, en su análisis de este movimiento, advierte que los Maestros de la Fe han tomado distancia considerable de la sana doctrina en muchos aspectos fundamentales de la fe cristiana, a tal punto que pudieran apeligrar aun la salvación del creyente.[3]
En cuanto a su estructura de organización, se pude afirmar que no posee un líder ni oficinas centrales y los maestros de esta corriente tienen sus propias iglesias.[4]

b- Enseñanzas fundamentales.
El Movimiento de la Fe sostiene que hay un poder sobrenatural en la mente y lengua humanas, debido que se activan ciertas leyes divinas mediante pensamientos y expresiones positivas, lo que mueve la “energía divina” para que se produzca: sanidad, riqueza, éxito e influencia deseada en el entorno de la persona. Los maestros de la Fe afirman que Dios automáticamente responde y realiza lo que se le ordena cuando se confiesa positivamente las necesidades y deseos en fe.[5] Por eso los cristianos deben aprender a manejar bien el poder del mundo de los espíritus mediante las leyes sobrenaturales, las cuales funcionan siempre, no importando si la persona es creyente o no.

Uno de los mayores propulsores de este movimiento, Kennet Copeland asevera que “la poderosa energía del mundo espiritual que engendra las circunstancias a nuestro alrededor está controlada por las palabras que pronunciamos. Esta energía proviene de nuestro interior”.[6]

Enseñan que Dios creó el Universo mediante la aplicación de las mismas leyes y métodos que todo creyente puede poner en acción, es decir, por medio de las palabras de su boca. Dicen que “Dios desató su fe por medio de las palabras”. Pero debe hacerse una seria advertencia. Según esta doctrina, el poder de lo que se confiesa con la boca esta tan grande que hay que tener mucho cuidado en que sean positivas las declaraciones, ya que si se dice algo negativo ocurrirá también, ya que las leyes sobrenaturales permiten que Satanás los engañe y perjudique.[7]

Para esta corriente doctrinal, la Fe es una fuerza. Es la materia prima de la cual fue hecho el universo y ponen en marcha las leyes del mundo espiritual.[8] Para ellos, Dios mismo necesita moverse a través de la Fe. Citan Mr 11:22 como prueba de que Dios tiene fe. El mencionado pasaje en la versión RV 1995 expresa: “Respondiendo Jesús, les dijo: –Tened fe en Dios”. Según los maestros de la Fe, la traducción correcta debería decir “tened la fe de Dios”, con lo cual, aseguran, queda demostrado que Dios es un ser de FE.[9]

Según Kenyon, el pionero de esta corriente doctrinal, hay dos clases de conocimiento; el de los sentidos y el de la revelación. Se debe dar prioridad al conocimiento de la revelación para anular el que viene a través de los sentidos. Entonces, la Confesión positiva (conocimiento de revelación) sobre cualquier situación, reemplaza a la oración, ya que aquella repite o declara el problema activando así las fuerzas de maldad e impedir el milagro.

Hacen una diferencia entre los sinónimos del griego, que significan “verbo o palabra”, rhema y logos en el Nuevo Testamento. Supuestamente, rhema se refiere a la palabra de Dios hablada por revelación o inspiración por cualquier persona. Sin en embargo, logos solo representa la palabra escrita de Dios, es decir la Biblia. Con esta diferenciación lo que debe hacer el creyente es repetir con fe la promesa bíblica que se aplica a su situación de necesidad y reclamar su cumplimiento. Se debe confesar positivamente que ya tiene lo que declara. Esto tiene tanta autoridad como el logos.[10]

De acuerdo a la interpretación de ciertos pasajes de la Biblia, los maestros de la Fe enseñan que Cristo ya pagó todo por la humanidad, y eso incluye el beneficio de la sanidad total para el creyente, y aun más, la prosperidad económica de todos los cristianos. El creyente debe reclamar en fe manteniendo un cuadro vivido de las condiciones óptimas de salud que pretende, así como cualquier bien material o estado financiero que uno desea. Es cuestión de declararlo y reclamar que Dios cumpla.[11]

c- Origen de esta corriente.

La mayoría de los seguidores del Movimiento de Fe asume que el padre del movimiento fue Kennet Hagin y que se originó dentro del movimiento carismático-pentecostal. Pero la verdad es que el que dio origen a esta corriente fue Essek Kenyon. No hay dudas que Kennet Hagin se encargó de popularizarlo.[1]

Kenyon (1867-1948) comenzó su ministerio en la Iglesia Metodista de Nueva York a los 19 años. En 1891 estudio en la Escuela Emerson de Oratoria en Boston, tomando contacto con el “Nuevo Pensamiento” de Phineas Quimby (relacionado con el mentalismo y la metafísica, como se verá más adelante) sobre el poder de la mente además de las enseñanzas de la Ciencia Cristiana. De esta manera la creencia y el ministerio de Kenyon recibieron influencias que daban énfasis al poder de la mente para lograr la sanidad. Es más, la Ciencia Cristiana niega la existencia de la enfermedad y enseña que a través del pensamiento positivo se puede obtener salud física y prosperidad económica.[2]

Para 1931, Kenyon fue pionero en programas religiosos transmitidos por radio mediante su programa “La Iglesia de Kenyon en el Aire”. Ya en esa época popularizo frases de la prosperidad tales como, “lo que yo confieso, eso es lo que yo poseo”. La metafísica del “Nuevo Pensamiento” ejerció gran impacto en su ministerio, lo cual queda evidenciado en su propia obra.[3]
d- Propulsores principales.
Kenneth Hagin (1917-2003) se encargó de popularizar y repetir las enseñanzas de Kenyon. Cada uno de los grandes maestros de la fe de la actualidad recibió decidida influencia del ministerio de Hagin. Entre sus discípulos podemos encontrar nombres tales como: Kenneth Copeland (y su esposa Gloria), Charles Capps y Frederick Price.[4]

Hagin también utilizo los medios de comunicación para expandir sus enseñanzas a través de cadenas que incluían unas 249 estaciones de radio. Además fundó el Centro “Rhema” de entrenamiento bíblico cerca de Tulsa Oklahoma, que tiene cientos de alumnos de todo el mundo además de cursos a distancia. Para 1992 la revista Hagin, Palabra de Fe llegaba a 400 mil hogares y se habían vendido cerca de 47 millones de sus libros, traducidos en 26 idiomas.[5]

Kenneth y Gloria Copeland también han extendido un ministerio de alcance mundial apelando a toda la gama de medios de comunicación, radial, televisiva e impresos.[6] También cuenta con una atractiva página en internet http://es.kcm.org que dispone de versión en español.

Entre otros conocidos propulsores de esta línea pueden citarse también a: Oral Roberts, Benny Hinn y Paul Yongi Cho.[7]
e- Propagadores en América Latina.

Actualmente el Movimiento Palabra de Fe está experimentando su mayor expansión en América Latina, justamente debido a las condiciones de pobreza y escases propios de nuestra región. Son muchísimos los predicadores que adoptaron esta corriente doctrinal, entre los más conocidos se puede citar a: Cesar Castellanos (Colombia), Guillermo Maldonado (Miami USA), Cash Luna (Guatemala), Jonás González Jr (TV Enlace – Costa Rica), Adiel Barquero (TV Enlace – Costa Rica)…[8]

1- Expresiones. 

Solo para tener noción de las ideas y enseñanzas de los propulsores de la Confesión Positiva, se extraen algunas expresiones de sus propulsores más representativos:

Para obtener la verdadera prosperidad, Gloria Copeland establece 7 pasos:

Esa clase de vida próspera no surge de la nada. Tampoco ocurre de la noche a la mañana. Sin embargo, los cimientos de la prosperidad verdadera comienzan con estos siete pasos:

1.Vivir en la verdad

2.Ser fiel.

3. Ser diligente.

4. Diezmar.

5. Sembrar.

6. Creer.

7. Declarar

…. “Kenneth y yo tomamos la Palabra como que literalmente Dios nos hablara. Aprendimos que si la leíamos, la escuchábamos y luego permitíamos que se acumulara en nuestro corazón, ella saldría de nuestras bocas transformada en palabras llenas de fe que cambiarían nuestra vida y circunstancias. Nos dimos cuenta de que nuestra falta de conocimiento y nuestra poca aplicación de la Palabra, era lo que se interponía entre nosotros y el cumplimiento del sueño que Dios tenía para nosotros.[9]

Ante una terrible enfermedad incurable, la señora Copeland propone “Confesar que NO existen enfermedades incurables”:
¡Sé que la voluntad de Dios es sanarme! Tengo un pacto con Él, y éste incluye mi sanidad total, y no existe ninguna enfermedad incurable. En la Palabra se afirma que yo fui sanado por las llagas de Jesús; por tanto, soy sano y ningún arma forjada contra mí prosperará. Siembro la Palabra en mi corazón, y recibo la cosecha de sanidad. Incluso si me sintiera débil, no me rendiré ante esos síntomas. Cuando soy débil, el poder de Cristo reposa sobre mí ¡fortaleciéndome! Creo que la Palabra es verdad y obedezco lo que Dios declara, y Él me cura de todas mis enfermedades. Yo habito en la Palabra, la cual trae vida a mi cuerpo y salud a mi carne.[10]
Para cuando alguien se sienta enfermo, recomienda lo siguiente: una Confesión de sanidad.

Adquirí sanidad cuando recibí mi salvación. Desde ese momento, ya no vivo más bajo la maldición de la ley; por tanto, también soy libre de la enfermedad y de las dolencias. El Señor es fiel para sanarlas todas. Él quita toda enfermedad, y restaura por completo mi salud y bienestar. Libero mi fe ahora, y declaro que por las llagas de Jesús yo soy sano y confieso mi total sanidad desde la coronilla de mi cabeza hasta la planta de mis pies. Mis palabras se harán realidad, y creo que obtengo mi sanidad ahora. Permanezco firme en mi fe con la certeza de que ningún arma forjada contra mí prosperará.[11]

Por su parte, el Pastor Cash Luna de la Iglesia Casa de Dios de Guatemala, enseña que se puede obtener lo que uno se propone, siempre y cuando lo crea y lo hable (confiese con fe) lo que aun no se tiene pero se obtendrá:

La Palabra dice que por la fe creemos que fue hecho lo que no se veía, ya que fe es la convicción de lo que no se ve. Todo lo creado surgió de la Palabra de Dios cuando no existía nada. Así que nadie puede decir que vive por fe si no cree lo que no ve. Además, la fe debe estar conectada a la boca, porque la Biblia dice que si confesamos lo que creemos, lo que confesamos será hecho. Debemos hablar con fe de lo que no tenemos pero tendremos, de lo que no hemos logrado, pero lograremos.[12]

II- La Metafísica.

El apologista argentino Dr. Fernando Saraví expresa muy sabiamente lo siguiente:

La mayoría de los cristianos están tan desinformados acerca del ocultismo, que no lo reconocerían excepto en sus formas más desvergonzadas.. .Cuando estas ideas engañosas se introducen bajo la forma atractiva del “poder de la fe”, con apariencias de piedad… tienen buenas posibilidades de ser incorporadas a la vida de la iglesia…[1]

Conozcamos uno de los aspectos claves del ocultismo popularizado por la Nueva Era en nuestro tiempo: la Metafísica.

Nociones.

Es una disciplina sincretista que toma ciertos elementos de diferentes filosofías, religiones y corrientes ocultistas. Forma parte de un movimiento más amplio conocido con el nombre de La Nueva Era.

La Metafísica reclama ser un camino espiritual para mejorar la calidad de la raza humana, resolver los problemas de la vida y alcanzar la perfección espiritual. En su sistema de creencia podemos encontrar conceptos pertinentes al Budismo, Hinduismo, Astrología, Alquimia, Cábala, Teosofía, Ciencia Cristiana, Magia, Mentalismo, Nuevo Pensamiento, mitología de varias culturas.[2]

Entre los maestros latinos destacados encontramos a Conny Méndez (1898-1979), fundadora del Movimiento Metafísico hispano más grande hasta el momento. Esta mujer venezolana, veneradora de San Germaín, inició su movimiento con su primer libro “Piensa lo bueno y se te dará”. En ese texto enseña que los humanos podemos crear nuestra propia realidad. Conny Méndez fue inspirada también por el exponente del Nuevo Pensamiento Emmet Fox, del cual ella tradujo varios escritos que culminan con la publicación del libro “Metafísica al Alcance de Todos”.[3] Entre los principales precursores de la metafísica de la Nueva Era, Saraví cita a una persona, que ha sido de influencia en las creencias de Kenyon: Phineas Pakhurst Quimby, un charlatán de la ciudad de Portland (Maine, EE.UU.). A mediados del siglo XIX, desarrolló la teoría de la causa mental de las enfermedades, y de su curación por el poder de la mente. Inspiró a Mary Baker Eddy para su Ciencia Cristiana y a Charles y Myrtle Fillmore para la Iglesia de la Unidad.[4]

2. Principales creencias.

Metafísica significa, más allá de lo físico. Es decir, es la “ciencia” que estudia lo que está fuera de lo que nuestros sentidos pudieran detectar, aquellas leyes que manejan y operan para influir lo que finalmente se manifiesta en el mundo físico en que vivimos. La metafísica trata con ese grupo de “leyes universales” de manera a traer beneficio al que lo practica.

Como creadora de una corriente metafísica con “principios cristianos”, no es extraño encontrar en los libros de Conny Mendez frecuentes referencias a los dichos del “Maestro de Maestros”, Jesucristo. Así que basados en lo que esta iniciada de la metafísica interpreta de las Escrituras, podemos encontrar lo siguiente: Existe una Ley infalible (que llevara a tener éxito en toda situación) que fue enseñada por Jesucristo en Jn 8:32 donde dice “la verdad os hará libres”. Esta maestra de la metafísica explica que es lo que se debe entender por la Verdad.

“La Verdad, la ley suprema es La Armonía Perfecta, la belleza, la bondad, la justicia, la libertad, la salud (Vida), inteligencia, sabiduría, amor, dicha. Todo lo opuesto es apariencia… Tu “YO” superior es perfecto. En este momento y siempre ha sido perfecto. No puede enfermarse porque es VIDA. No puede morir por la misma razón. No puede envejecer. No puede sufrir. No puede temer. No puede pecar. No tiene que luchar. No puede cambiar jamás. Es bello. Es amor, inteligencia, sabiduría, dicha. Es es la Verdad. Es tu verdad, la mía, la de todos los seres humanos ahora mismo.”

Aclara que “no es que el ser humano sea Dios” pero es semejante a Él como una gota del mar es semejante al mar, es decir, “contiene todo lo que lo forma”. En virtud de estos principios metafísicos de perfección, lo que toda persona debe aprender es, a aplicar esta Ley de la Verdad a su situación de modo que quede grabado en su subconsciente. Ante toda circunstancia desagradable (conflicto, enfermedad, escases económica, etc.) debe rechazarla con firmeza diciendo “NO LO ACEPTO” e inmediatamente decir lo que es contrario a la situación indeseable y que constituye la Verdad.. “declaro que la verdad de este problema es.. (Armonía, amor, inteligencia perfectas, abundancia, salud, etc.) y finalizar con gratitud diciendo “GRACIAS PADRE QUE ME HAS OIDO”.[5]

Para obtener cualquier cosa que uno desee, la formula metafísica es el DECRETO. Méndez proporciona una justificación con la Biblia para argumentar que el ser humano, hecho a imagen y semejanza de Dios, está facultado para obrar las mismas leyes espirituales que el Dios utiliza.

En sus textuales palabras: Este gran instrumento – “el poder del decreto” – se presenta a nuestra atención en aquella extraordinaria historia de la creación que encontramos en los dos primeros capítulos del Génesis en la Biblia…el hombre (esto quiere decir tú y yo) no fue creado para ser la pieza de juego de las circunstancias, la víctima de las condiciones o un títere movido de un lado para otro por poderes fuera de su dominio. En lugar de esto encontramos que el hombre ocupa el pináculo de la Creación; que, lejos de ser lo más insignificante del Universo es, por la misma naturaleza de los poderes que le ha dado su Creador, la suprema autoridad designada por Dios para regir la Tierra y toda cosa creada. El hombre está dotado de los poderes mismos del Creador porque es “hecho a Su imagen y según Su semejanza”. El hombre es el instrumento por medio del cual la sabiduría, el amor, la vida y el poder del Creador Espíritu, se expresa en plenitud.[6]

Se puede entender entonces, que según la metafísica el ser humano puede decretar, es decir, establecer el curso de los acontecimientos de acuerdo a su palabra manifestada en autoridad. Lo que íntimamente se cree (impregnado en el subconsciente), se visualiza y se agradece como que ya ha recibido.

Conny enseña cómo utilizar el DECRETO:

Déjame darte la fórmula metafísica para obtener cualquier cosa que uno desee. Es una fórmula. Hay que emplearla para todo. Compruébala por tí mismo. No me lo creas ciegamente.“YO DESEO TAL COSA. EN ARMONÍA PARA TODO EL MUNDO Y DE ACUERDO CON LA VOLUNTAD DIVINA. BAJO LA GRACIA Y DE MANERA PERFECTA. GRACIAS PADRE QUE YA ME OÍSTE”.[7]

Atendiendo a este principio, el estudiante metafísico debe aplicar ante una situación de enfermedad: FRENTE A UNA ENFERMEDAD PROPIA O AJENA: Niego la apariencia de toda afección física. No la acepto ni para mí ni para nadie. La única verdad radica en el espíritu y todo lo inferior se amolda a mi palabra, al yo reconocer la Verdad. En nombre de Jesucristo que nos autorizó, decreto que yo y todos somos Vida. La Vida es salud, fuerza y alegría. Gracias Padre que me has oído.[8]

Y para enfrentar una situación de carencia económica, debe proclamar lo siguiente: Niego toda apariencia de escasez. No es la Verdad, no lo puedo aceptar, no la quiero. La abundancia de todo es la Verdad. Mi mundo contiene todo. Ya está todo previsto, todo dado por un Padre todo amor, sólo tengo que reclamar mi bien. Señálame el camino, Padre, habla que tu hijo te escucha. Gracias Padre.[9]

Otra enseñanza metafísica es la manera de lograr lo que uno quiere es apelando correctamente a la Ley de la Atracción. Se debe elegir muy bien y detalladamente lo que uno desea, luego visualizarlo con todos los detalles, es decir, imaginarlo vívidamente y creer con convicción que ya uno lo posee. Por ejemplo: si uno quisiera un coche último modelo, no es suficiente con desearlo, se tiene que definir la marca, el color, los detalles completos del vehículo; además, uno tiene que imaginarse que está sentado en el nuevo auto, manejando, oliendo el olor a nuevo. Cuando está en la casa, debe visualizar a su “auto nuevo” en el garaje, estar convencido de que esta allí. Entonces debe declarar o decretar que ya lo tiene y agradecer por ello. Se debe impregnar el subconsciente de esta convicción. Según el video, haciendo de esta manera, las fuerzas del Universo se moverán para que nos proporcione lo que hemos pedido por intermedio de la Ley de atracción. [10]

III- Similitudes.

Hasta donde se ha expuesto en cuanto a la confesión positiva y la metafísica, no cabe duda que se pudo ir detectando asombroso parecido.

Según el apologista argentino Dr. Fernando Saraví, una de las características más resaltantes de la Nueva Era, es su ubicuidad y la capacidad de mimetizarse e incursionar en diversos estratos. Más bien tendríamos que sorprendernos si la Iglesia no tuviera alguna influencia. Asegura que, “de hecho tal influencia existe y muy real. Se manifiesta en la tendencia cada vez más popular de exaltar ciertas doctrinas bíblicas a expensas de otras, y de incorporar doctrinas y prácticas que carecen de apoyo escritural o hasta contradicen la Biblia”.[11]

Tanto la metafísica como la Confesión positiva dan mucho énfasis a la palabra hablada. El hablar se considera como decreto que pone en movimiento leyes espirituales.

Según la metafísica, es primordial visualizar o imaginar con detalles la situación o cosa deseada. También la confesión positiva insiste en lo mismo.

David Cho da la pauta para recibir algo de Dios. La clave es describir con lujo de detalles lo que uno quiere que el Señor provea. Según Cho, si se pide de manera genérica o inespecífica Dios no responde a la oración. Los pasos que Cho enseña se basan en lo que él llama la “incubación es una ley de la fe”. Por ello hay que primero visualizar claramente lo que uno quiere, debe creer que Dios nos quiere dar y después ordenar el pedido.[12]

Para ambas creencias, la confesión positiva y la metafísica, el vehículo del poder radica en las palabras que una persona emite. Sin son positivas se producirán circunstancias positivas, pero si son negativas, las consecuencias serán del mismo tenor. Amabas consideran que hay un “poder creador” en la persona y lo más importante es aprender a utilizarlo correctamente.

Hanegraaff encuentra relación incuestionable entre gran parte de la teología del Movimiento de la Fe que afirma “puede ser asociado directamente con la enseñanza cultista de la metafísica del Nuevo Pensamiento. Cita Phineas Quimby (1802-1866) como el padre del Nuevo Pensamiento que ha enseñado desde hace mucho tiempo a sus adherentes a “visualizar la salud y la riqueza y entonces reafirmar (confesar) los mismos conceptos con sus labios de la manera que las imágenes intangibles puedan ser transformadas en realidades tangibles”.[13]

Como ejemplo, podemos tomar estas manifestaciones de “decretos” en el ámbito de una congregación cristiana en Paraguay. En la página del facebook de la congregación puede apreciarse una serie de 7 decretos a los que denomina “apostólicos”.

1. Decretamos salidas estratégicas de situaciones de alto riesgo, en los últimos 15 días del mes.
2. Decretamos cielos abiertos para toma de decisiones pendientes.
3. Decretamos la doble porción de autoridad para deshacer toda obra de las tinieblas.
4. Decretamos anulada la sentencia de muerte a través del cáncer en la vida de los hijos de Dios.
5. Decretamos desalojo a todo espíritu de desorden y confusión dentro de la iglesia del Señor, que trae división, contienda y murmuración.
6. Decretamos salario para los siervos del Señor que por muchos años han sembrado aun de su necesidad y todavía no han cosechado.
7. Decretamos autoridad gubernamental para los atalayas de las ciudades.[14]
Puede apreciarse la aplicación de los preceptos de la confesión positiva como una sentencia de autoridad, al decretar situaciones deseables, y de una manera muy llamativa, es semejante al decreto metafísico.

IV- A la luz de la Palabra.

Se conocen dos tendencias que alejan de la sana doctrina de la Palabra de Dios; la primera es dar autoridad como si fuera de la Biblia a las revelaciones recibidas por el creyente. La segunda es poner un sobre énfasis sobre ciertos pasajes bíblicos sin tener en cuenta el contexto y lo que dice el resto de las Escrituras al respecto. El Movimiento de Fe incurre en ambas. Lo mismo podría decirse de los principios de la metafísica que “refuerzan” sus enseñanzas con interpretaciones de versículos bíblicos aislados de su contexto y desprovistos de los más elementales principios exegéticos.

La palabra “herejía” proviene de un término griego que significa “elección”. El hereje es quien elige o selecciona a su gusto una o unas pocas enseñanzas de un cuerpo doctrinal más amplio. El error no está en la doctrina en sí, sino en su exageración a costa de las otras. Es muy frecuente ver un énfasis peligroso en la victoria y en las bendiciones del creyente, que a menudo oscurece el hecho de que sigue siendo un pecador necesitado del perdón divino. Por tanto, la confesión de pecados y la contrición pierden su justo lugar en la vida cristiana. 

Como se debería entender el pasaje de Lc 18:10 donde Jesús valora la oración de humillación del publicano, menoscabando la “confesión positiva” del fariseo, se pregunta el Dr. Saraví. Concluye que la confesión positiva de aquello de que lo que dices recibes, transforma la vida cristiana en una sucesión de declaraciones o expresiones de deseos, y suprime la confesión de pecados y otros pensamientos negativos.

La idea de que Dios garantice a todo creyente fiel el bienestar físico y prosperidad material en esta tierra, como parte integral de la salvación, no es en absoluto apoyada por la revelación divina. Las experiencias de los creyentes más sinceros y comprometidos indican más bien que quien es seguidor de Cristo debe estar preparado para sufrir penurias y privaciones.

Se han tenido lamentables casos de personas afectadas por enfermedades graves, que procurando recibir la sanidad por medio de la declaración de Fe de que ya estaban sanos, y negando la enfermedad, han visto empeorar peligrosamente su salud y en muchos casos han fallecido. Una historia en particular causo mucho revuelo en USA, cuando un matrimonio declaro sanidad y el fin de la diabetes que afectaba a su hijo y le suspendieron el suministro vital de la insulina. El niño en vez de mejorar, murió. Los padres aprendieron dolorosamente que la mentada confesión positiva no dio resultado, y escribieron un libro titulado “Nosotros dejamos morir a nuestro hijo” – Larry y Lucky Parker.

En cuanto a la argumentación de los Maestros de la Fe para enseñar que Dios es un ser de fe, indican que Mr 11:22 debe decir “tened la fe de Dios” y no “tened fe en Dios”, se ha revisado 10 versiones del NT, incluyendo la interlineal griego-ingles encontrándose que todas traducen este pasaje como “tened fe en Dios”.

Ya en el año 1980, las Asambleas de Dios de los Estados Unidos a través del Presbiterio General del Concilio General emitieron una declaración oficial sentando postura sobre la corriente de la confesión positiva. El manifiesto explica que dicha enseñanza es muy atractiva y anima a muchos a aceptarlas como válidas ya que promete una vida libre de problemas y los defensores de esta enseñanza parecen apoyarlas con pasajes de las Escrituras. Sin embargo, “los problemas se desarrollan cuando los pasajes bíblicos son aislados de su contexto y de lo que el resto de las Escrituras dicen acerca de este asunto”.

En el documento, por demás útil e interesante, se pasa a exponer las principales enseñanzas de la Confesión Positiva y luego las recomendaciones a los creyentes para tener en cuenta las enseñanzas primordiales y sólidamente basadas en las Escrituras.

Se ven los siguientes argumentos:

Lo primero que debe ser tenido en cuenta es el principio enseñado por Pablo en 1 Co 2:13, por el cual se resalta la importancia de considerar todo lo que dice la Biblia acerca de un tema para poder establecer doctrina. “Solamente la doctrina basada en una perspectiva completa de las Escrituras se conforma a esta regla bíblica de interpretación”. En este sentido, mientras la enseñanza de la Confesión positiva indica que confesar la debilidad es aceptar la derrota, confesar la necesidad financiera es aceptar la pobreza, o confesar la enfermedad es impedir la sanidad, se está contradiciendo la armonía de las Escrituras. Como ejemplo de situaciones contrarias a estas afirmaciones se tiene el caso del rey Josafat que confeso que no tenía poder para enfrentar la alianza del enemigo pero Dios le dio la victoria. Pablo confeso debilidad y pero dijo que cuando él era débil, era fuerte porque la fuerza de Dios se perfeccionaba en su debilidad.

También se aconseja a los creyentes a considerar la voluntad soberana de Dios. Si se sigue la enseñanza de la Confesión positiva que indica que una persona puede tener lo que diga, no está teniendo en cuenta la consideración de la voluntad de Dios al respecto. La voluntad de Dios se puede conocer y reclamar por fe, pero el deseo del corazón no siempre es el criterio por el cual se determina la voluntad de Dios. A veces lo agradable y placentero puede que no sea la voluntad del Señor; las cosas agradables pueden estar fuera de la voluntad de Dios y por el contrario, las desagradables pueden ser la voluntad del Señor. Recordemos en Getsemaní nuestro Señor pidió que pasara de El la copa, ese fue su deseo pero en su oración, El reconoció que lo más importante era que se cumpla la voluntad del Señor (Lc22:42).

La Confesión Positiva tiende a incluir palabras que hacen parecer que Dios es el siervo y el creyente el amo. Dichas palabras se dicen para hacer que Dios obre de acuerdo a lo que uno declara o decreta, y Dios debe despojarse de su soberanía y obedecer. Esto conduce al hombre a una posición de usar a Dios, antes que rendirse a si mismo para ser usado por Dios. Jesús prometió que todo lo que pidiéramos al Padre en su nombre El lo haría, pero debe recordarse que las Escrituras también enseñan que se debe pedir en armonía con la voluntad del Señor.

Otro aspecto que merece una aclaración es la mentada diferencia entre los vocablos Rehma y logos. Según los maestros de la confesión positiva, logos se refiere a la palabra escrita y rehma a lo que se dice en fe, lo cual es inspirado y toma el poder de Dios.
El documento del Presbiterio de las Asambleas de Dios de USA refiere que ambos vocablos griegos, logos y rehma, son sinónimos y significan palabra; además se usan indistintamente y son intercambiables entre sí, en varios pasajes del Nuevo Testamento.

Finalmente, se aconseja aplicar la regla práctica siguiente: la verdad de la Palabra de Dios tienen una aplicación universal. Es tan efectiva en los barrios como en los suburbios. En la selva como en la ciudad. En todos los países sean estos prósperos o modestos. Y sobre todo aplicando Mateo 6:20 “por sus frutos los conoceréis”

V- CONCLUSIONES.

Hemos visto que la Confesión Positiva o Movimiento de la Fe, representa una corriente doctrinal, muy difundida actualmente en diversas congregaciones y denominaciones cristianas, en la que se da mucho énfasis a la fuerza de la FE que se activa por medio de las palabras. Enseñan que las palabras declaradas deben ser positivas porque si no, las leyes espirituales negativas se ponen en marcha y pueden dar a Satanás la oportunidad para engañar al creyente.

Además, sostienen que Dios mismo es un Dios de Fe que la activó por medio de su palabra. Todo lo que el creyente desea, debe declararlo (confesar con la boca) en Fe porque así activa el conocimiento de revelación. Asumen que la obra de Cristo nos liberó del pecado, de la muerte y habilitó para que todo cristiano pueda tener salud plena y prosperidad económica.

Entendemos que se origino con el movimiento de Kenyon el cual recibió gran influencia de la corriente del Nuevo Pensamiento (poder de la mente o metafísica), y Kenyon a su vez inspiro a otros grandes propagadores como Kenet Hagin y el matrimonio Copeland.

Lo que resalta en estas enseñanzas es que su basamento escritural es a través de textos bíblicos despojados de su contexto, además de no examinar otros pasajes de la Biblia que tratan el mismo tema. Ponen un sobre énfasis en la fe, como si fuera esta una fuerza por si sola, aduciendo aun que Dios se maneja bajo las mismas condiciones de las “leyes espirituales”. El declarar, o decretar situaciones positivas, hace que Dios sea obligado a cumplirlas a favor del creyente.

Lo triste es que muchos de los que aplican con mucho fervor estas enseñanzas, asumiendo que son bíblicamente correctas, finalmente se decepcionan cuando no ven los resultados y la mayoría de las veces se decepcionan porque creen que Dios no les fue fiel y les fallo. Otros han puesto en peligro sus vidas y hasta fallecido en respuesta a la proclamación de sanidad ya, mientras la evidencia indicaba que seguían muy enfermos.

También, en esta investigación se ha hallado mucha similitud entre las enseñanzas de la Confesión Positiva, con la de la Metafísica de la Nueva Era. Ambas insisten en el poder intrínseco del ser humano por ser creado a “imagen y semejanza de Dios” por lo tanto tiene la potestad de declarar o decretar lo que necesite por sobre las circunstancias que le rodean.

En definitiva, puede decirse que existe gran parecido en los pasos de visualizar y decretar de la metafísica con el proceso de creer, visualizar y confesar (declarar) que se practica en la Confesión Positiva.

Por lo tanto, según lo analizado, a la primera interrogante de este trabajo de si la enseñanza de la confesión positiva están apoyadas suficientemente en la sana doctrina de la Palabra de Dios, se puede responder, que no. Sus énfasis no resisten el análisis serio de la Palabra de Dios, por lo que puede decirse que no se basan en la sana doctrina. Y en lo referente a si tienen o no parecido las enseñanzas de la Metafísica con la de la Confesión Positiva, se concluye que si hay mucha similitud y además que existe un origen común desde los albores de esta doctrina. En consecuencia, la hipótesis de partida se considera ha sido equivocada.

La influencia de estas enseñanzas en el cuerpo de Cristo es muy grande y en todos los niveles, y es tiempo en que los ministros del Señor se capaciten con todas las herramientas disponibles para aplicarlas a la promoción y defensa de la sana doctrina de la Palabra de Dios.

Textos como Cual camino, de Luisa Jeter, la Declaración del Presbiterio de las Asambleas de Dios de Usa, asi como las obras del Dr Fernando Saraví, entre otros tantos, nos recuerdan la importancia vital de manejarnos siempre a la luz de la Biblia. Debe reconocerse que el alcance de estos recursos es muy limitado ante la masiva influencia de los propagadores del movimiento de la FE.
Es el tiempo de enseñar la verdadera y bíblica dimensión de la FE. Es el tiempo de clamar al Señor por la preservación y difusión de la sana doctrina de la Palabra. Es momento de recordar que no somos seres con poder en nuestras palabras que obligan a Dios a cumplir nuestros deseos, sino lo que corresponde es el de humillarnos, escudriñar su Palabra y anhelar el cumplimiento de su voluntad.

En todos los institutos bíblicos se debería insistir en clases y seminarios, advirtiendo de la presencia de doctrinas extrañas a la Biblia y que guardan llamativa semejanza a enseñanzas ocultistas como la metafísica.

No se ha tenido oportunidad de revisar mas fuentes primarias de los que propician la Confesión Positiva, si bien es cierto se accedió a algunos libros y materiales de la web de esos autores.

Queda mucho por investigar e indagar sobre este tema. Por ejemplo, aquí no se ha aplicado un análisis exegético de las enseñanzas controvertidas. Sería muy útil realizar encuestas a nivel de Institutos teológicos en mi país y de la region, a fin de medir las influencias que traen los alumnos. También entre los profesores.

Resultaría conveniente entrevistar a los pastores de las congregaciones de diferentes denominaciones, para escuchar su opinión sobre este tema.

También otro aspecto a investigar seria: han asumido o no postura en referencia a la Confesión Positiva, cada uno de los Presbiterios de las Asambleas de Dios en América Latina?

BIBLIOGRAFIA COMPENDIADA.

Ankerberg John, Weldon John. “Los hechos acerca del movimiento de la FE”; Google books [página en línea]; disponible en http://books.google.com.py/books/about/Los_Hechos_Acerca_Del_Movimiento_De_La_F.html?id=RqWQ98nI8EwC&redir_esc=y; Internet; descargado el 15 de Mayo de 2012.

Concilio General de las Asambleas de Dios. “El creyente y la Confesión Positiva”. Asambleas de Dios USA. [página en línea]; disponible en http://ag.org/top_spn/Beliefs/Position_Paper_PDFs/Creyente.pdf; Internet; descargado 15 May 2012.
Copeland, Gloria. “Prosperidad verdadera”; Ministerios Kenneth Copeland [página en línea]; disponible en http://es.kcm.org/real-help/article/prosperidad-verdadera; Internet; descargado el 12 de Octubre de 2012.

Copeland, Gloria. “Confesando que no existen enfermedades incurables”; Ministerios Kenneth Copeland [página en línea]; disponible enhttp://es.kcm.org/real-help/confession/confesando-que-no-existen-enfermedades-incurables; Internet; descargado el 12 de Octubre de 2012.

Copeland, Gloria. “Confesión de sanidad”; Ministerios Kenneth Copeland [página en línea]; disponible en http://es.kcm.org/real-help/confession/confesi%C3%B3n-de-sanidad; Internet; descargado el 12 de Octubre de 2012.

Hanegraaff, Hank. Cristianismo en Crisis. Miami, Florida: Editorial Unilit, 1993.

Hux, Clete. “Movimiento de la Fe”; Centro de Investigaciones Religiosas [página en línea];disponible en http://www.defensadelafe.org/recursos.aspx?id=26&type=Articles; Internet; descargado el 15 de Mayo de 2012.
Igartua, Mike. “El secreto del secreto – como aplicar la Ley de Atracción”; ; disponible en http://www.youtube.com/watch?v=2kgMVIcjioc; Internet; descargado el 12 de Mayo de 2012.

Jeter, Luisa. ¿Cuál camino?. Deerfield, Florida: Editorial Vida, 1994.

Luna, Cash. “Por fe, no por vista”; Ministerios Cash Luna; [página en línea]; disponible en http://www.cashluna.org/index.cfm/category/casadedios/page/view/show/2720/Por-fe,-no-por-vista; Internet; descargado el 12 de Octubre de 2012.

Mendez, Conny. “Metafisica 4 en 1 Vol 1”; Biblioteca Nueva Era; disponible en
http://www.promiqueo.gq.nu; Internet; descargado el 12 de junio de 2012.

Mendez, Conny. “Metafísica al alcance de todos”; Gran hermandad blanca; [página en línea]; disponible en http://hermandadblanca.org/2009/10/05/conny-mendez-metafisica-al-alcance-de-todos; Internet; descargado el 12 de Octubre de 2012.

Montesino, Andrés. “INFLUENCIA DE LA NUEVA ERA EN LA IGLESIA MODERNA”; Iglesia Adonai Rosario; [página en línea]; disponible en http://iglesiaadonairosario.jimdo.com/nueva-pagina-libros-cristianos-2/; Internet; descargado el 12 de Octubre de 2012.

Orellana, Cesar. “De la controversia a la crisis: el Movimiento Palabra de Fe en América Latina”; Apología cristiana Vol 13 Nro 1 [ revista en línea ]; disponible en http://discernir.net/recursos_list.aspx?category=Movimiento%20de%20la%20F%C3%A9; Internet; descargado el 15 de mayo de 2012

Pino Gamboa, Victor. “La Reforma y el Pastor evangélico actual”; Ceir-Berea [página en línea]; disponible en http://ceirberea.blogcindario.com/2006/10/00005-la-reforma-y-el-pastor-evangelico-actual.html; Internet; descargado el 15 de Mayo de 2012.

Santomauro, Pablo. “¿Qué es la Metafísica? una breve perspectiva”; Instituto Interglobal; [página en línea]; disponible en http://institutointerglobal.org/metafisica; Internet; descargado el 12 de Octubre de 2012.

s.a., Biblia de Estudio de la Biblia Plena. NVI. Florida: Editorial Vida, 1999.

Santa Biblia, versión Reina Valera revisión 1960.

Santa Biblia, Interlinear Greek New Testament Keyed to Strong 1894 version 3.1

Saraví, Fernando. Control Mental: una perspectiva cristiana. Buenos Aires: Ediciones Certeza, 1994)

Saraví, Fernando. “La Antigua Nueva Era”; Razones para creer; [página en línea]; disponible en http://www.razones.org/articulo-256.htm; Internet; descargado el 5 de Junio de 2012.

Yonggi CH, David. La cuarta dimensión. Miami, Florida: 1981

 

Otros Links recomendados sobre este tema:

Declaracion oficial de las Asambleas de Dios USA sobre la Confesion positiva. Año 1980: http://ag.org/top_spn/Beliefs/Position_Paper_PDFs/Creyente.pdf

http://salyluzweb.com/yo-decreto-yo-le-ordeno-a-dios/

http://www.ciceygia.blogspot.com/2012/08/2da-parte-de-lo-que-confesares-con-tu.html#more

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